Eje 3 Norte

Eje 3 Norte

Nunca sentí tanto frio en la espalda como lo estoy sintiendo ahora, supongo que es lo normal, ya me da igual, además, no es que tenga muchas opciones al respecto. Estoy aquí, inmóvil, recordando, observando desde un plano diferente mientras ella hace su trabajo y realiza anotaciones; corazón 300 gramos, hígado 1200 gramos, riñón derecho 150 gramos, etcétera. Qué pinche asco, pero es su trabajo y se ve que incluso lo disfruta, parece alguien profesional, me inspira confianza, ya no importa.

Todo empezó días anteriores a los hechos que me trajeron hasta hoy, no lo sé explicar, pasaron situaciones extrañas, inclusive chuscas, pero nada que me hiciera sospechar el final, por ejemplo, hace dos semanas recuerdo que un cliente me citó en el edificio Almaraz en el centro de Azcapotzalco, donde tiene sus oficinas y en donde he caminado miles de veces, lo raro ocurrió al salir de la cita,  me atravesé por el atrio del templo de Felipe y Santiago y juro que vi a la hormiga de la fachada moverse alrededor de la torre del campanario, yo iba con algo de prisa, pero en el fugaz campo visual de ese momento me pareció haber visto a la pinche hormiga moverse, paré en seco y volví la mirada con mayor atención, por supuesto noté que todo estaba en orden y atribuí la visión a la prisa que llevaba y al estrés laboral.
 
- No estés pensando estupideces -  

Me dije y continué mi camino hasta las "Tradicionales del 36", donde solía comer.

Pocos días después de ese primer hecho me ocurrió algo bien fuera de la rutina, miren, salí muy temprano del departamento que rento en la unidad del Rosario, vivo con Fernando, un amigo desde la secundaria, cada quien se dedica a lo suyo y nos vemos un rato ya de noche, bueno, el caso es que ese día iba yo caminando por la calle de Toltecas en dirección al metro, calculo que habrán sido casi las cinco de la mañana, por que quería tomar el primer tren para llegar hasta la estación Guelatao a tiempo para ver a un cliente, estaba yo repasando mentalmente mi agenda, cuando escuche el sonido de caballos que se acercaban hacia mí de forma rápida, obviamente me asuste pensando que podrían pasarme por encima, pero de inmediato recapacité. 

- ¿A chinga? ¿ caballos aquí? no mames Marco, no puede ser - 

Y efectivamente no había ningún pinche caballo a mi alrededor, le seguí hasta el metro y olvide el asunto, aunque si debí traer cara de pendejo todo el día, por que la gente me observaba más de lo normal.

También recuerdo que otro día, que andaba por el centro de "Azcapolanco" pasé a la casa de la cultura para orinar, le pedí al "Poli" de la entrada que me diera chance y me fui hasta el sanitario del fondo, estaba en lo mío, terminé y me dispuse a lavarme las manos, me mojé la cara y al tocarme el rostro y cerrar los ojos, alcancé a ver una figura blanca que paso detrás de mí, por un momento pensé que me había metido al baño de las mujeres y me apresuré a salir, en la entrada le pedí disculpas al guardia y le conté lo sucedido, solamente me vio con cara de asombro, me pidió que lo esperara y fue a checar.

- No hay nadie mi jovenazo, se me hace que es fue la doñita que se aparece - 

No le di mucha importancia y pensé que me habían jugado una broma, seguí con mi rutina, en la tarde de se día  pasé al "Dux" a tomarme una copa.

La semana se consumió, llegó el fin y teníamos planes de fiesta, Vladimir, otro amigo de la primaria,  nos había invitado a su departamento en los edificios de la unidad Cuitláhuac para celebrar su reciente salida del Poli, Ingeniería Civil, por lo que al ser un gran amigo de toda la vida no podíamos faltar. Fernando invitó a Paola su novia, yo por mi parte fui solo, pues apenas un mes atrás había tronado con Ana Laura y no estaba de humor para invitar a nadie, en fin, "Fer" tiene un Jetta rojo en el que nos fuimos a recoger a la "Pao", que vive en San Juan Tlihuaca, desde el "depa" del Rosario nos metimos por el Tezozómoc para entrarle por Manuel Salazar y llegar por la novia de mi amigo, quien después de hacernos esperar 20 minutos, finalmente salió, "Fer" me pidió que manejara, yo tomé por San Isidro, que estaba bastante congestionada a esa hora y al pasar frente al panteón Paola mencionó;

 - En ese tope se aparece la niña - 

Fernando se burló 

-Uy que pinche miedo - 

Yo no hice mucho caso por que me quede viendo por el retrovisor a un par de ancianos que cruzaban la calle sin precaución 

- ¡No mames los van atropellar! - 

"Fer y Pao" voltearon asustados; 

- ¿ A quien güey? no seas mamón, no hay nadie - 

- Te juro que vi a una pareja de viejitos atravesarse a lo pendejo - 

- Pinche vago, ya dale por Aquiles Serdán - 

Y así lo hice.

Finalmente llegamos a la unidad Cuitláhuac, durante el camino el  "Vladi" nos llamó para pedirnos que pasáramos por hielos, estacioné el coche y le dije a "Fer" que se adelantaran al departamento

- Yo voy por los hielos - 

- ¿Seguro? - 

- Sin pedo cabrón - 

- Abusado nene, con eso de que andas viendo gente que sale de quien sabe donde - 

- Chinga tu madre pendejo - 

Caminé hasta Aquiles Elorduy donde encontré una "vinata" abierta, compré dos bolsas de hielo, una cajetilla y le caminé de regreso a la unidad, ya casi llegando se fue la luz en toda la colonia, no le di la mayor importancia, pero me encontré al "Fer" cerrando su coche;

- ¿Todo bien? - 

-  Sí, bajé por la cartera, dame una bolsa te ayudo - 

Se la entregué y al alejarnos del coche se nos acercó una señora que parecía salida de un velorio, nos preguntó por la laguna de Xacopinca, ninguno de los dos supo la respuesta, la señora se fue en la oscuridad del apagón, la vi doblar la esquina y le pregunte a "Fer" si no le parecía raro que anduviera sola y en esa colonia, mi amigo solamente levanto los hombros y no me contesto.

La reunión fue muy estándar, alcohol, tabaco, risas, desmadre, dominó y ya mas avanzada la peda, el clásico mala copa, vomito de algunos y búsqueda telefónica para pedir tacos. Nos despedimos a eso de las 4 de la mañana, le pedí un cigarro a "Fer" y me lo fumé en el estacionamiento, esperamos a que a la pinche "Pao" se le bajara para poderla llevar a su casa, "Fer" la sostuvo mientras ella se aventó la ultima vomitada, luego me pidió que subiera a pedir papel higiénico para limpiarla, subí en chinga y le pedí paro de papel al "Vladi" , al regresar con mis amigos ayude a limpiar a "Pao" y a subirla al coche;

- Oye güey, pasó a preguntar otra vez - 

- ¿Quien? - 

- La señora - 

- ¿Cuál señora "Fer"? - 

- La Ruca esa que nos preguntó por una laguna o no se que madre - 

- ¿No mames te cae?-  

- Sí mamo güey -  

- Chale, esta raro -

Nos subimos al coche y emprendimos el regreso, yo no había tomado tanto, por que sabia que me tocaba manejar, le di por Camarones, pasamos por 22 de febrero y Centenario hasta volver a llegar al eje 3 norte, San Isidro, todo tranquilo hasta que un carro negro nos empezó aventar las luces y nos dio un cerrón

- ¡Métele Marco, vienen varios ojetes, en dos semáforos le das a la derecha! - 
 
Aceleré para perderlos, pero justo a la altura del panteón y un semáforo antes de dar vuelta,  se nos atravesó un bulto blanco corriendo, inevitablemente lo atropellamos, perdí el control del coche y nos estrellamos de lleno con un poste. Quedé inconsciente por unos minutos, luego pude abrir brevemente los ojos, vi luces de patrullas y ambulancias, voces que gritaban y pedían auxilio. En ese punto mi recuerdo se vuelve difuso, no supe que fue de Fernando y de Paola hasta ahora que los veo acostados a mi lado,  no se que siga y no creo tener manera de podérselos contar, la mujer que antes anotó los datos de mi autopsia le pide a sus ayudante que informen a la familia que estamos listos. Ya no voy a llegar a la cita de mañana.





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