Entradas

Mostrando entradas de 2025

Manual de vuelo para oficinistas

Imagen
Siempre he pensado que las mañanas grises son un mal augurio, un recordatorio celestial de que la vida urbana es un campo minado, y hoy no fue la excepción. La lluvia golpeteando en los cristales de las ventanillas y los charcos multiplicándose  en el asfalto, anunciaban el desastre, como si la ciudad quisiera ahogarse a sí misma.  Antes de comenzar la travesía, revisé mi celular, las noticias pronosticaron mal clima, e incluso, el aeropuerto tuvo que cerrar sus operaciones por unas cuantas horas, causando caos y pánico entre los viajeros. Una vez que confirmé mis sospechas sobre el largo y tedioso día que me esperaba, me resigné y no les di mayor importancia, por el contrario, me apresuré a tomar mi lugar y clavé la mirada en un horizonte gris y melancólico.   El inicio del viaje fue brusco, como si el personal al mando hubiera tenido deudas pendientes con toda la humanidad y, para vengarse, quisiera separarse del suelo con un gesto suicida. Yo iba incómoda, mirando...

Códigos de la última resistencia

Imagen
A nadie le sorprende que se llame Estefanía, aunque en la cuadra todos le digan Fani, como si el nombre largo no fuera compatible con las casas de lámina oxidada, los perros flacos y las banquetas rotas de la colonia Benito Juárez, allá por Ciudad Neza. Nació en el 2004, un año sin historia, en una casa con goteras y olor a gas LP, con una madre que vendía gelatinas en la secundaria y un padre que desapareció antes de que pudiera aprender a escribir su nombre. Desde niña mostró algo raro: una facilidad incomprensible para entender lo que los demás apenas sospechaban —como si dentro de esa cabeza, hubiera un sistema operativo más moderno, más limpio y más rápido que cualquier otro. A los trece ya reparaba celulares ajenos por cien pesos y, aunque comía frijoles con arroz seis veces a la semana, navegaba entre algoritmos como si fueran canciones. Una mente prodigiosa que ahora estudia Ingeniería en Computación en la FES Aragón, ida y vuelta en combi, siempre leyendo cosas que...

Ciudades Rotas

Imagen
El timbre del teléfono rompió la monotonía del amanecer en la Unidad Habitacional El Rosario. Manuel abrió los ojos con un gesto de fastidio y tanteó el buró hasta encontrar su celular. La pantalla marcaba las 6:00 AM. Contestó sin ver el nombre del contacto, pero reconoció al instante la voz ansiosa de su amigo Julián. “Necesito que me hagas un paro”, dijo sin preámbulos. Manuel se sentó en la cama y se frotó el rostro. Afuera, el resplandor naranja del amanecer apenas se filtraba entre los edificios de concreto, y el rumor de los primeros camiones y vendedores de tamales comenzaba a llenar el aire. “¿Qué pasó?”, preguntó, pero Julián evadió la respuesta. “Pásame a buscar. Te veo donde siempre, en Calzada de las Armas y San Agustín. Es urgente”. Manuel suspiró, sabiendo que discutir con su amigo sería inútil. Se levantó, se lavó la cara con agua fría y salió del departamento con la sensación de que este martes sería todo menos normal. Manuel bajó las escaleras del edificio con el ce...

Entrevista con la Ausencia

  Él y yo teníamos años de no vernos y una larga colección de momentos que habíamos compartido mutuamente. Fueron muchas las noches en que me acompañó, sin embargo, harto de la sociedad que habíamos formado, fui yo el que decidió alejarse de su compañía. Principalmente porque empecé a tener serias dudas de su existencia. Por un momento de mi vida pensé que nuestra relación se había terminado, pero de unos días para acá, sus constantes apariciones me ponían nervioso, hasta el punto de colmarme la paciencia. -        Hijo de la gran puta – Pensaba yo al verlo.   Me buscó en el hospital, pude verle varias veces en la mirada de los infelices a los que mis habilidades no pudieron ayudar. Pude verle también en el metro, siguiendo mis pasos de cerca, respirándome con su aliento de azufre. Inclusive, llegó a abordarme personalmente en las escaleras del edificio donde habito. Cansado de todo esto, recuerdo perfectamente el día que le acepté su úl...

Aguas Residuales

Su evidente vocación científica, siempre le impidió caer en el embuste de lo llamado irracional. Hombre de alto raciocinio y disciplina inquebrantable, que invirtió mucho de su tiempo, en acercarse a las predicciones teóricas sobre la existencia de los bosones y la cromodinámica cuántica. Titular del departamento de física y matemáticas avanzadas en el Instituto Politécnico Nacional.   Heredero de los colores y de la filosofía. Profesor de rutina inalterable, que perdió a su padre durante el terremoto del 28 de julio de 1957, que derrumbó varios edificios del Casco de Santo Tomás. Persona solitaria, que vivió con su madre hasta la mayoría de edad, y que terminó de conocer al que había sido su figura de autoridad, a través de fotografías y recuerdos vagos que solían visitarlos a la hora de la cena. El afán de explicar cada faceta de su vida de manera lógica, lo llevó frecuentemente a existir de mal humor y a aparentar ser olvidadizo. Sin importar que se tratara de la ecuació...