El Frío que de Noche Sientes, es por Andar Desperdiciada…
Primera Parte: La Resaca de los Caifanes. Después del desastroso desayuno en Tres Marías y tras abordar el taxi que la llevó de regreso a su mundo, Paloma quedó profundamente marcada por la extravagante realidad que los Caifanes le revelaron la noche anterior. Entonces y solo entonces, pudo entender la superficialidad con que su vida había transcurrido hasta que los conoció. Aquello fue la libertad, la impunidad, la noche más larga y la gota que derramó el vaso de su huida. Para Paloma, la atmósfera de aquella madrugada, las risas, las disertaciones sobre la vida, el humo, las miradas cómplices y su extraño lenguaje, representaron la certeza que usaría para terminar su relación con el arquitecto Jaime de Landa. “Nunca más” se dijo mirándose al espejo, y pese a la insistencia de Jaime, en los días posteriores a su encuentro con los Caifanes, no le contestó llamadas y no lo recibió en su domicilio. Por el contrario, destruyó, muy a pesar de su familia y del compromiso que ya ...