Solsticio de Invierno

Los eventos que están por ocurrir a nivel mundial, serán, de alguna manera, una sorpresa para la mayoría, a pesar de las señales y advertencias de los diferentes Institutos y especialistas a nivel internacional, nadie será capaz de predecir lo que el final de año traerá para la humanidad. No hay tiempo para pensar en el futuro, todo es brutalmente presente y cada segundo nos consume de forma irremediable. Hemos pasado la línea sin retorno, sin habernos detenido en el análisis profundo de lo que nuestra especie ha sido y será. 

Penélope ya se encuentra en el trabajo, un corporativo ubicado en Polanco, un lugar más, lleno de oficinas como cualquier otro. Cuatro paredes, tiempos cronometrados, metas y objetivos ajenos, remuneración mediana y establecida en una escala de conveniencias también ajenas. Son las 08:30 de la mañana y en su buzón aparecen ya los primeros mensajes del día, se dispone a contestarlos y a atravesar su agenda, pero el tedio matutino la hace levantarse para preparar un café. Mientras lo hace, escucha sin mucho interés a sus compañeros hablar de los resultados del futbol del fin de semana o de la nueva plaza comercial que fueron a visitar. Agrega dos cucharadas de azúcar a su bebida y las disuelve lentamente, como queriendo ser parte del endulzante y de la solubilidad efímera del café y sus motivos.

Las personas de todo el mundo se disponen a disfrutar de las auroras boreales que se están presentando en latitudes donde no deberían aparecer, más allá del espectáculo natural, nadie se detiene a reflexionar sobre el significado y consecuencias de tales eventos. Las redes sociales se llenan de fotos y comentarios sobre la belleza de las luces, algunos les dan connotaciones místicas, otros las relacionan con la divinidad o con mensajes de civilizaciones lejanas en el cosmos, pero pocos aciertan en explicar su verdadero origen.

El café le devuelve el ánimo y al regresar a su lugar, Sonia aborda a Penélope para contarle sobre su última ruptura amorosa, ella le escucha con la mínima atención, haciendo los suficientes gestos de confirmación y cruzando miradas cada 10 segundos, para evitar ser descubierta. Casi nunca escucha a nadie, sus intereses están fuera del alcance de la mayoría, le da lo mismo tener un coche último modelo o llevar una vida vegana, no tiene religión, ni preferencia política, se inclina por los libros y las actividades en solitario. Desafortunadamente, su forma de ser, no la excluye totalmente de la sociedad y mientras su compañera habla, Penélope lee un artículo sobre las recientes tormentas solares, termina por disculparse con Sonia y se coloca los audífonos para atender una reunión online. 

La incapacidad del ser humano para llegar a un acuerdo, también hará mella hacia finales de la mitad de la década. Los países en conflicto, en las regiones de Asia y Europa, se dispondrán a tomar medidas extremas dentro de su fanatismo. Ataques con armas biológicas y nucleares serán llevados a cabo en distintas partes del planeta, agudizando de manera dramática la crisis migratoria entre las diferentes fronteras. En los próximos meses, las grandes potencias se declararán en guerra, desatando una ola de consecuencias graves para el orden mundial, que gracias a los avances tecnológicos desarrollados en materia bélica, ha perfeccionado las diferentes formas de aniquilación. 

Como resultado de la reunión online, un plan de trabajo, que, a consideración de Penélope, solo rodea la problemática de la empresa, pero no hace comentario alguno, desde hace meses se había cansado de luchar en contra de los imbéciles. Firma sus compromisos, se despide de los participantes y se quita los audífonos, cierra su computadora y se levanta de nuevo, esta vez, para ir al baño. En el pasillo, Jorge, su jefe, le recuerda que no hay opción para faltar la comida de la tarde, los inversionistas quieren ver al equipo completo. Ella le sonríe y asiente de manera tranquila. Las horas extra le dan lo mismo, llegar a casa tampoco le genera ilusión alguna.  El olor continuo a cigarro de él, ha terminado por alejarla. Se limitan a tener una plática conyugal amable, pero distante "buenos días, ten un excelente día, éxito" nada más. 

La nueva variante del COVID, también hará su presentación de manera estruendosa para el invierno del año en curso, los hospitales estarán saturados de nuevo y el colapso del sistema de salud será total. La pandemia había golpeado al país de los sueños rotos de manera contundente, pero en esta ocasión, la intervención de gobiernos extranjeros se hará necesaria, debido a la letalidad de la nueva cepa, que no solo provocara una reacción inflamatoria severa a nivel alveolar, sino que también, será capaz de desencadenar una reacción autoinmune exagerada, dirigida al tejido cardiaco, que poco podrá hacer en contra de la tormenta de anticuerpos.

Al entrar al baño, Penélope se mira al espejo y sopla lentamente sobre el fleco que la cae más allá de la mitad del rostro, luego pasa al sanitario, se sienta, recarga los codos contra sus piernas y orina pausadamente. Escucha personas entrar afuera de la cabina, hablan sin saberse escuchados. El radio pasillo clásico de todas las oficinas, repite los mismos rumores de siempre; Hernández será despedido, Angelica se va de maternidad, van a promover a Lucia, se lo merece. Penélope abre la puerta de su escondite temporal y se aproxima al lavamanos, otra vez no hay jabón, - pinche Lupita, parece que no puede rellenarlo- piensa, mientras se seca las manos con una toalla de papel de mala calidad. Saluda con un ademan apenas perceptible a las chicas de contabilidad y sale del baño para regresar a sus responsabilidades.

Las emisiones de dióxido de carbono continuaran saturando la atmosfera. los grandes productores de estas partículas rechazaran los tratados internacionales para disminuir su generación, el aumento de la temperatura global hará que varias especies comiencen su extinción, provocando la debacle irreparable de los ecosistemas. En muy poco tiempo, la vida como la conocemos habrá cambiando para siempre. De nada habrá valido haber atesorado tanto dinero virtual, debido que el caos de la guerra, generara la invalidez de las diferentes monedas, además, la aparición de una nueva forma de inteligencia artificial, que de manera impredecible, decidirá borrar todos los datos almacenados en la nube, al considerarlos, cadenas maliciosas de repetición, amenazantes de su existencia, dejando, de un día para otro, a todos sin un centavo. 

El lunes no da más de sí. Correos y replicas, frases vacías usadas para cerrar la conversación; saludos cordiales, atentamente tal, respetuosamente, con afecto, etc. Tras un par de horas de lo mismo, Penélope decide tomar su almuerzo, se dirige al microondas y calienta un poco de la comida del día anterior. Arroz y lomo de cerdo con verduras. Gabriel le advierte de los riesgos de calentar la comida en envases de plástico, ella lo mira irónicamente y le arrebata la botella de Coca-Cola de la mano, la tira en un cesto y se retira mandándole un beso y un guiño falsos. Ya en el comedor, doña Lupita pasa trapeando, Penélope se le acerca y le comenta de la falta jabón en el baño de mujeres. Ambas se sonríen, una piensa por su parte, cómo chinga. La otra, póngase las pilas. 

Tras los eventos mundiales que nos alcanzaran en el próximo solsticio de invierno, el hambre y los escases se apoderaran del sistema, no habrá acceso a servicios básicos, los terremotos sacudirán cada vez con más fuerza a los diferentes países, que serán incapaces de dar respuesta a las emergencias de sus territorios. El agua potable habrá desaparecido casi en su totalidad y la lluvia acida volverá los terrenos incultivables, dando comienzo de esta forma, a la última de las crisis humanas.

Para Penélope, la cita es en la colonia Roma, específicamente en el Gardela. Una reunión para conocer al equipo de inversores, que recientemente han adquirido el corporativo para el que ella trabaja. Gente de ultramar, alemanes. La comitiva está compuesta por 25 mexicanos y 10 inversores. Penélope "ama" este tipo de reuniones, su jefe lo nota y le pide que cambie la actitud, será cuestión de un par de horas y listo. Ella acepta y saluda a los recién llegados en su propio idioma, el resto del equipo se queda sorprendido, Sonia le mira con las cejas levantadas y Gabriel le hace una seña sutil pero obscena desde el otro lado de la mesa, Penélope la contesta también de forma sutil para mandarlo al diablo. Jorge observa a ambos apretando los labios y afirmando levemente con la cabeza. La junta y la comida son un éxito. Grandes cantidades de dinero virtual entraran en las cuentas del corporativo.

Al terminar la reunión, Penélope camina hasta la estación del metrobús más cercana, aborda el transporte y recorre las consecuencias de la hora pico de la ciudad monstruo y templo.  El metrobús avanza hasta acercarla a tres calles de su domicilio, en la Guadalupe Tepeyac. Ella baja de la unidad y camina bajo una tenue llovizna, que hace que su maquillaje se arruine. Llega a su casa, se quita la chamarra y se deja caer sobre el sillón, sirve media copa de vino y cierra los ojos momentáneamente. Al poco tiempo escucha la puerta abrirse, es su esposo, se abrazan cansados, se cuentan un par de detalles de su día laboral, cenan lo que encuentran en el refrigerador, se ponen el pijama y se cepillan los dientes al mismo tiempo, parados frente al espejo que los mira apacible, se meten en la cama, él toma su celular y ella un libro, mañana será otro día, o quizás ya no. 

 

 









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