No viene al caso contarlo
No viene al caso contarlo
Me suele pasar con relativa frecuencia que, al
volver a determinados sitios ya no los reconozco, es decir, están donde los
había dejado, pero ya no son los mismos, algo similar ocurre con las
personas y es hasta cierto punto reconfortante, porque caigo en la cuenta de
que todo está por descubrirse de nuevo y todo puede volver a construirse
desde una nueva perspectiva, igual que las personas. Bueno, me dejo de farfulla
jactanciosa y les cuento lo que les venía a decir;
En
los versos de "Alta traición" se describe a la ciudad como un lugar
desecho, gris, monstruoso... y no cabe duda de que lo es, igual que algunas
personas, sin embargo, también es un lugar imprescindible, único, inverosímil e
irrepetible, difícil de habitar, difícil de olvidar e imposible de terminar.
Desde que tengo memoria la ciudad no hace más que consumirse rabiosamente, y a
pesar de eso, continúa su expansión frenética hacia los confines de donde no
que nada más, su huella se ha tragado la cuenca, ha trepado cerros y montañas,
ha excavado las profundidades e incluso ha saturado el espacio aéreo, así es,
muy probablemente sea tarde también para el aire, Neruda se lo advirtió,
"No te vendas", pero el aire no hizo caso y se vendió, igual que las
personas. No queda un centímetro sin ser ocupado, no queda mucho que
respirar...
-
¡Oiga usted señor escritor! ¿Es su intención fastidiarnos el día a todos? -
-
Sí -
Lamento
el pesimismo del inicio querido lector, pero piénselo un momento ¿Qué fue de la
ciudad que alguna vez habitamos? Nadie lo sabe ni lo puede saber, a lo que voy
es que el crecimiento constante también se lleva la memoria, de donde alguna
ocasión fuimos felices no queda ni el más mínimo rastro, despertamos todos los
días para olvidar lo que hicimos ayer y vamos a través de nuestra rutina sin
detenernos a pensar por un momento. Es inevitable y muy sencillo caer en
la trampa del ideal de éxito que nos han vendido y que hemos comprado,
cualquier día descubres que vas al súper y al trabajo, que sales de vacaciones
un par de veces al año y que pagas tu mensualidad puntualmente, sin reparar en
todo lo que se pierde en ese ejercicio de auto sabotaje premeditado. Es por eso
que decidí hacer una recopilación breve de algunos eventos sucedidos desde que
tengo memoria y un poquito antes, muy a la manera de los "18 lustros de la
vida en México en el siglo XX" de la UNAM, aunque no tan detallado. Todo
esto con el objetivo de arrebatarle al tiempo, algo de lo que ha ido ocurriendo
mientras buscamos el tan anhelado éxito. Veremos que sale.
Se
los digo a todos, el inicio y el final de este relato tienen al mismo
protagonista, y como veremos, entre sus correspondientes años no pasa nada y
pasa todo a la vez, así que lo mejor será empezar teniendo muy en cuenta que, todo
lo que pueda relatar sobre el fatídico 1985 es bien sabido ya y no abordaremos
los hechos del sismo, no nos conviene tentar a la memoria con esos recuerdos.
En lo que a ustedes respecta, esta es su última oportunidad para dejar de
perder el tiempo leyendo mi falsa crónica.
En
1985 no todo tiene que ver con la devastación que nos dejó septiembre, hay
otras cosas de las que también podemos hablar, por ejemplo, ese año se va la
arqueóloga Eulalia Guzmán, sí, Eulalia, que alguna vez afirmó haber encontrado
los restos de Cuauhtémoc en el estado de Guerrero, sí, los restos del último
Tlatoani, afirmación falsa, que luego le costaría mucha de su credibilidad a
Doña Eulalia, pero miren, tampoco nos meteremos a fondo a desmentirla y
ustedes pueden seguir visitando los restos de Don "Cuau" en
Ixcateopan. También es el año en que muere el escritor Luis Spota, del cual les
recomiendo absolutamente todos sus libros, pero muy en especial "Lo de
Antes" y ya que estamos en un obituario breve de este año cicatriz, recordemos
que de una sobredosis de cemento también Rockdrigo González se marcha con
guitarra en mano. José José lanza el álbum "Promesas" que no puede
faltar en la memoria musical de todo buen defectuoso. Son los años 80, es la
mitad de la década y la ciudad ya es un rompecabezas invencible e ilógico, la
ruta 100 circula por las calles, Fernando Valenzuela la está rompiendo en las
ligas mayores, los habitantes ruedan en bicicletas "Vagabundo", los
taxis son amarillos y te cobran según lo que marque el taxímetro alterado, la
compañía "Ensueño" fabrica los juguetes que hoy son altamente
coleccionables y en la televisión vemos clásicos como He-Man, Thundercats,
Candy Candy, los Halcones galácticos, Heidi o Mazinger Z. Se puede jugar en las
calles, las calles que luego perderemos, nos divertimos usando canicas,
dibujamos carreteras con gis en el suelo, nos retamos al "Gol para" y
nos madreamos la cara tratando de sacar trucos con el yoyo o el trompo.
"Pantalón cortito, bolsita de los recuerdos".
La
ciudad se recupera "rápidamente" y el año posterior al terremoto es
mundialista, nos toca ser locales, si ustedes revisan la historia de las
participaciones de México en los mundiales, resulta inverosímil que cada cuatro
años tengamos esperanza. El resumen es breve, tras la falta de cumplimiento de
los requisitos establecidos por FIFA, Colombia pierde el derecho a celebrar la
justa deportiva, por lo cual, la decimo tercera edición del mundial de fútbol
vuelve a México. Con apenas un año de haber nacido, evidentemente no tengo
memoria real de lo que estoy hablando, pero la parafernalia que se creó a
partir de tal evento marca para siempre a la "Capirucha", Diego
Armando levantando la copa "En la ruta al norte se ven miles de
estaciones, con el viejo poster, Diego en México campeones", Juanito 70 ya
se había jubilado, pero llega el "Pique" a tomar su lugar ¿Quién no
lo recuerda? El gol del siglo, la mano de dios, la esperanza de avanzar, nada,
eliminados por Alemania, misma historia, mismo desenlace y a seguirle. En 1986
nos despedimos de Juan Rulfo, de quien solamente les puedo comentar, es un
imprescindible de la literatura mexicana y a quien si usted no ha leído, está a
tiempo de hacerlo y descubrir para su buena fortuna, a una de las letras
mayúsculas de este país. "Diles que no me maten".
Durante
1987 al escritor Carlos Fuentes le otorgan el premio Cervantes de literatura,
sí, al escritor de "La Región más Transparente" "Aura" y
"La muerte de Artemio Cruz". En el ámbito musical hace su debut
"Caifanes" que junto con otras bandas avanzan en el renacimiento del
rock mexicano, espero que Marusa no me vaya a cobrar esta mención. En este año
también hacen su aparición los microbuses, que se unirán a los delfines en la
movilidad de la gran masa, las cabinas telefónicas aun brindan servicio y el
cuerpo de limpieza de la ciudad, al igual que el metro lucen un naranja
psicodélico. Para 1988 uno de los personajes preferidos del odio
colectivo llega al poder, Carlitos Salinas de Gortari, sí, Carlitos, el
de "Se fue el sistema" del que ya nadie parece tener memoria, en fin,
no haremos de este relato un compendio de las chingaderas que a través del voto
nos han reventado en la cara. Es el año de los "Cachirules" y de los
juegos olímpicos en Seúl, al pintor Rufino Tamayo le otorgan la Belisario
Domínguez, lo recuerdo por que el Atlas de México tiene una de sus obras en la
portada, libro que por cierto no cabía en ninguna mochila, ni en el pupitre, ni
en el librero, ni en ningún lugar, solamente los editores de la SEP saben en
que estaban pensando cuando autorizaron las dimensiones extrañas de tal
compendio. También son los años en los que juego con un niño
imaginario y se sospecha altamente de mi salud mental.
Al
final del lustro que cierra los años 80 se funda el PRD y el partido oficial pierde
por primera vez una gubernatura estatal. En 1989 Jorge Fons lanza "Rojo
Amanecer", filme dedicado a recordar los eventos del movimiento
estudiantil de 1968, también es la época en que vemos a Lucerito y a Pedrito
Fernández valer madre durante sus vacaciones, o a una tal Lola manejar un
Tráiler, decadente a más no poder. Es el año de la muerte el actor Mauricio
Garcés, al que recuerdo en una de las primeras películas sobre la leyenda de la
llorona y en el papel de galán que las puede de todas todas. Muere también
Pedro Vargas, del que siempre viene a mi memoria la canción de "La negra
noche" en veladas interminables en que mi familia acompañada de los
Morales, construíamos parte de nuestra infancia. Diciembre de 1989 es el fin de
la década en que nací, justo a la mitad de la misma, justo a la mitad del año y
justo a la mitad del mes.
Sin
saberlo, la apertura de los años 90 se lleva para siempre una ciudad que
no volverá jamás y que sin embargo se queda intacta flotando en el éter. Ya con
mucho más memoria de los hechos, es la temporada en que llegamos a vivir a la
colonia donde crecí buena parte de mi vida. La ciudad cambia de colores en lo
que se refiere al transporte, los taxis y microbuses se pintan de verde, los
autobuses de gris y si cruzas al Estado de México el transporte es totalmente
diferente, los "Chimecos" aun circulan en la zona conurbada y de ser
azules, los suburbanos pasan a ser amarillos los que llegan a Tepojaco y
morados los que van para Zumpango. Llegan a la ciudad edificios como el WTC y
el internet en los hogares empieza a formar parte imprescindible de los
servicios básicos de una familia, quien no bajo una canción usando Ares.
Para el principio de la década el régimen sigue a todo lo que da, aunque ya no
son los años donde son la única fuerza política del país. La película hoy
considerada de culto "Ciudad de ciegos" hace su aparición, si no la
ha visto, véala. Durante el Mundial de Italia, México no participa por el tema
de los "Cachirules" y el Papa visita estas latitudes por segunda
ocasión.
Es
el inicio de la década y de nuevas modas, de nuevos géneros musicales, es el
inicio de otra infancia, porque mi amigo imaginario ya no está y aunque en la
nueva casa también habitan energías que mueven cajones y hacen ruidos, estas
son mucho menos amables y no tienen intención real de jugar. Le sigue el año
del eclipse !No lo veas directamente o te quedas ciego¡ Entonces usamos cajas
de zapatos a las que les colocamos espejos en su interior y gafas de sol para
poder ser testigos, siete minutos de penumbra. Alfonso Cuarón nos regala
"Solo con tu pareja", el cine mexicano abandona el modo ficheras
desde la década anterior. Muere Rufino Tamayo. Me inscriben a la primaria en un
colegio de monjas, nadie podría haberlo adivinado. "Azcapo" es el primer
contacto real con la ciudad. Durante 1992 se juegan los olímpicos en
Barcelona, se firma el tratado del libre comercio con los vecinos de
arriba, al respecto, recuerdo una canción de protesta de José Molina que dice;
"Pobre México señor, parece de los bandidos, lejos de Dios y tan cerca de
los Estados Unidos", me sigue pareciendo actual, aunque igual ya no
me lo tomo tan personal, tengo buenos amigos por allá. Alfonso Arau
presenta "Como agua para chocolate", película que mis padres
consideran no apta para mi edad, en fin, la veo. En la televisión vemos a
Pingu, Animaniacs, Caballeros del zodiaco, Rugrats, Hey Arnold, varias
caricaturas orientales, MTV, la niñera y Daria solo por mencionar algunos.
Las
cosas se ponen feas, en 1993 el peso pierde tres ceros, asesinan al Cardenal en
Guadalajara, el "narco" se convierte en el cáncer del país, con su
"cultura" (muy, muy entre comillas) que de verdad da nausea, no
entiendo como alguien puede aspirar a participar en una organización repugnante
en cualquier sentido, es muy probable que ese sea el "fulgor abstracto e
inasible" del que hablaba José Emilio. El foro Sol se inaugura como un
espacio para conciertos masivos, Madona es la encargada y absurdamente un
frente religioso trata de boicotear dicho evento, por otra parte la pedofilia
practicada por su comunidad les tiene sin cuidado. Andrés Henestrosa se hace
con la Belisario, "Los hombres que disperso la danza" "Los
caminos de Juárez". Mario Pani Fallece, sí, Pani, el arquitecto que levantó
y al que se le cayó "Tlate", Pani del conservatorio, de la Torre
Insignia, de la Normal de maestros. Adiós también a Cantinflas y su humor,
quien por cierto y sin lugar a dudas es el mejor comediante que ha tenido
México, no hay espacio para la discusión, no insistan.
1994,
en el panorama político las cosas se ponen cada vez más interesantes, hace su
aparición el EZLN al mando del Sub Comandante Marcos, es asesinado Colosio, año
de elecciones, Zedillo "gana" y para acabarla de chingar Bulgaria nos
elimina del campeonato mundial de Estados Unidos, medalla Belisario
Domínguez para Jaime Sabines y la tía Chofi, hubo un tiempo en que me sabía de
memoria varios poemas de Sabines. Llega la mitad de la década de los 90,
recuerdo dulces, paletas de sandia y elote, baloncitos de chocolate, los
muecas, los tamborines, las freskas, los crayones, ahorita vengo, voy a a
la tienda... Anuncios de televisión de la SEP que invitan a inscribir a los
niños a los diferentes grados escolares, visitas al centro de la ciudad
patrocinadas por mi abuela, horas y horas de ver telas (no es albur) en
Parisina, encaje, rayón, popelina, luego a la bonetería, todo lo necesario para
su costura y para hacernos disfraces que usaremos en las pastorelas, en los
festivales del colegio o en los festejos de semana santa de la colonia ¡Vamos
por mi helado abue!. 1994 es el año en que por razones que están fuera de mi
control y entendimiento, hago mi primer viaje en trasporte público sin la
compañía de un adulto; Te fijas bien que el “micro” no diga local, para que llegue
hasta la casa. Ya vas ma.
El
tiempo avanza implacable, en el año de mi decimo cumpleaños se da la
detención del hermano incomodo, luego el exilio del malquerido Carlitos, Jorge
Fons presenta "El callejón de los Milagros", este año la Belisario es
para Don Miguel León Portilla; "La visión de los vencidos" "Los
Antiguos Mexicanos" "Quince poetas del mundo Náhuatl. Como es común
en los cambios de siglo, las profecías apocalípticas no se hacen esperar, es el
fin, pero no ocurre, o tal vez ocurrió, y sueño escribir esto desde una bolsa
amniótica en donde reposa mi cuerpo, da igual, vamos a la segunda mitad de la
década de los 90, se habla sobre la masacre de aguas blancas, se llevan a keiko
fuera de Reino Aventura, se va de bracera. Por primera vez nos cambian el
horario y dejan esta dimensión Manolo Fábregas, a quien pueden ver en "Del
brazo y por la calle" o en "Mecánica Nacional".
Los
censos de población dicen que somos un chingo y para 1997 la cosa no empieza
nada bien, se da la matanza de Acteal. Es el año en que muere Fidel Velázquez,
nada bueno que decir de este dinosaurio. Muere Luis Aguilar, el "Gallo
Giro". Inicio formalmente la secundaria, que terminara siendo un desastre.
En 1998 muere Octavio Paz, nobel de literatura, tengo pendiente leer "El
laberinto de la soledad", muere también Elena Garro, de quien nunca
sabremos si en realidad delató al movimiento estudiantil, no diré nada más de
ella. Los 90 se acaban con una huelga en la UNAM orquestada por un patético
personaje apodado el "Mosh", da inicio el Teletón, matan a Paco
Stanley, Carlos Fuentes recibe la Belisario y podemos ver tres películas
clásicas, "Las delicias del poder" "La ley de Herodes" y
"Sexo pudor y lagrimas", muere Jaime Sabines y nos dirigimos al
cambio de siglo y al fin de los tiempos de la mano de Nostradamus, hágame usted
el favor. La década se lleva mi infancia y me enfilo al desastre de la
expulsión y la bendición de haber cursado la preparatoria abierta, no más
escuela tradicional, son los años en que estoy decidido a ser arqueólogo y en
los que conozco gente que me cambiara la vida para siempre, son los años en que
fumar es permitido en mi salón de clases y escucho atentamente a Armando contar
la Historia desde una punto de vista absolutamente diferente. Las torres de
Satélite, Mundo E, Echegaray y Lomas verdes son mis rumbos.
De
acuerdo con los profetas de la época en cuestión, aquí debería terminar el
relato, pero el mundo no se acaba, vaya fiasco. Las olimpiadas abren en
Sídney, el nuevo milenio empieza con la esperanza de una alternancia y
verdadera democracia para el México de esos días, vaya doble fiasco, pues
como serenos testigos más adelante, ni la democracia, ni la alternancia, ni un
cambio significativo en la forma de gobernar llegaran. El nuevo censo de
población confirma lo que ya sabíamos, somos demasiados, "Amores
Perros" hace su debut de la mano de González Iñarritu, la escena final es
de gran nostalgia para mi esposa y representa perfectamente lo que estamos
hablando, un sitio que ya no existe mientras en el aire flota
"Atacama" de Santaolalla.
Durante
el 2001 Fallece el escritor Juan José Arreola, de quien deben, sí o sí,
acercarse a su prosa, sobre todo a su "Confabulario" y
"Bestiario". "Y tu mamá también" aparece en las pantallas
con sus escenas polémicas para la moral de la época, solo superadas por las
acciones que ocurren en el último vagón del metro. De nuevo año mundialista
para 2002 en latitudes orientales, Brasil campeón. "Amarte duele" de
Fernando Sariñana se ve en las salas de cines, ¡Renata! y varias frases
celebres incluyendo la del "Frijol" quedan para la posteridad del
humor popular. Muere Juan García Esquivel, musico que desde mi punto de vista
era muy adelantado para su época, adiós también a María Félix, no sé, a mí en
lo particular, no me gusta su actuación ni me parece tan bonita, pero bueno, es
mi opinión, también Roberto Cobo se va, sí, el "Jaibo", el gran
canalla de "Los Olvidados".
Avanza
la década, el Dalai Lama nos visita en 2004 y los juegos del olimpo regresan a
su origen, es el año del Tsunami (maremoto para los puristas) en indonesia, a
López Portillo le llega la hora, nada que lamentar al respecto. A mitad de
estos diez años del nuevo milenio se crea el Metrobús, que viene a tratar de
auxiliar en la movilidad de millones de citadinos, no me convence, sus
instalaciones le roban espacio a las ya saturadas avenidas de la ciudad y de
alguna manera es una solución rápida y "chafa", ya no son las épocas
de los grandes proyectos en las profundidades de la ciudad, lo importante para
el político es hacer como que se hizo algo, en fin, sin tomar en cuenta lo
mencionado, este sistema de transporte mueve mucha gente y presiento que un día
me va a atropellar por andar hablando mal de él. 2005 se lleva a Consuelo
Velázquez, todos hemos cantado alguna vez "Bésame Mucho", también
mueren Rigo, Ofelia Medina, Marga López y Gloria Lasso, de la que les
recomiendo escuchar su versión de "Luna de miel", es el año en que
inicio la carrera de medicina y en el que paso más tiempo en la calle que en mi
casa.
De
nuevo elecciones en el país, para 2006 llega otro de los favoritos del odio
popular, Juana Barraza se une a lista de asesinos seriales locales, este blog
necesita una relato sobre asesinos seriales mexicanos, es el año del toro
"Pajarito" y su salto épico en la plaza México. Me gustan los toros y
no diré nada más al respecto. El libro "Versión" de David
Huerta gana el premio Xavier Villaurrutia, 65 mineros atrapados en Sabinas,
todos fallecen, este tipo de accidentes en las minas son recurrentes, pero la
STPS y Protección civil no están interesados en visitar estas de empresas, en
cambio les preocupa en demasía la altura de los extintores. Se da el
cierre de Reforma en la Ciudad de México, ustedes lo saben, todo es posible,
más del 90% de los asesinatos no son investigados, pero no se te ocurra rebasar
el límite de velocidad, porque te bajan 3 mil "varos" en chinga. El
populismo se va abriendo paso, tardaría, pero va a llegar. Lilia Prado Y Ángel
Fernández se despiden para siempre, Italia campeón del mundo.
En
2007 CU es declarada patrimonio de la humanidad, la zona arqueológica de
Chichen Itzá se une a las maravillas modernas, se cumplen cien años del
nacimiento de la sobrevalorada Frida (dicen), Juan Villoro publica "Los
Culpables", la FIDE llega a México con el campeonato mundial de Ajedrez
donde Anand se proclama campeón, en lo personal no me gusta su estilo de juego.
Para 2008 Ebrard gobierna la ciudad, madriza en Querétaro a los
"Emos", en las discotecas de la ciudad hay cateos y desenlaces
fatales, se inicia la construcción de la línea 12 del metro, que años mas tarde
confirmara lo poco confiables que son las obras para estos años. Fallece
Andrés Henestrosa, que mal, muere Marcial Maciel, que bien. Las pandemias
regresan con el H1N1, primer ensayo del encierro, balacera en el metro
Balderas, las guarderías no son seguras, obviamente hablo del caso ABC, 2009
le trae a José Emilio el nobel de las letras hispánicas, el Cervantes de
literatura. Fin de la primera década el nuevo milenio, el exilio asoma sus
primeras intenciones.
En
2010 ocurre que me caso, contra todo pronóstico pero me caso. Se cumplen dos
siglos del inicio de la lucha independentista y cien años de la re(o)volución,
del primero uno de mis grandes maestros solía decir que no era más el inicio de
un gran fracaso, por lo menos él nos decía la verdad, y quizás vale la pena
recordar en esta segunda década, aquella máxima del escritor con el que
iniciamos este relato "Me gustaría encontrarme ya al final con los
maestros de aquel tiempo, tendrían que decirme si de verdad todo este horror de
ahora era el mañana". En la mal llamada ciudad de los dioses se descubre
un túnel debajo del basamento dedicado supuestamente al sol, Mexicana de
aviación quiebra, los enfrentamientos entre miembros del crimen organizado son
cada vez más frecuentes. Mueren Joaquín Capilla, clavadista y Armando
Jiménez, autor de la "Picardía Mexicana" y gran cronista de la
ciudad, se marcha también a la eternidad el escritor Carlos Monsiváis, no
existen palabras para describirlo... Victoria de España en Sudáfrica y
cachetada con guante blanco a la habitación roja. Para 2011 Jorgito
Negrete cumple cien años de haber nacido, "Presunto culpable" se
presenta en las salas de cine, el músico Eugenio Toussaint se quita la vida, su
música es excelente, les recomiendo escuchar "El pez dorado" y
"Trio", Rita Guerrero, Capulina, Pedro Armendáriz jr. y Leonora
Carrington también se despiden.
El
siguiente año es de elecciones y profecías, llega uno de los peores, y regresa
inverosímilmente el partido oficial, en lo personal es el año que salgo de la
ciudad a un autoexilio laboral. Ya con "Peñita" en la presidencia
seguimos caminando para atrás, se habla de reformas y contra reformas, los
Mayas le ponen fin al mundo, de nuevo todo sigue, y la verdad es que los Mayas
nunca predijeron el fin, pero como nos encanta el chisme y el teléfono
descompuesto. Año olímpico en Londres. 2013 sin pena ni gloria. 2014 es el año
de la captura del "Chapo", los Normalistas de Ayotzinapa son
desparecidos y asesinados, el pintor Luis Nishizawa fallece, al igual que
Roberto Gómez Bolaños y el enorme José Emilio Pacheco, a quien todos recordamos
por las "Batallas en el desierto", pero que cualquiera de sus libros
son brutalmente actuales y necesarios, y quien además, nos hace el favor de
inaugurar este relato. Para 2015 se cumplen cien años de la muerte de Don
Porfirio, se habla de traer sus restos de vuelta y como es de esperarse el odio
colectivo se hace escuchar, somos muy buenos para maldecir al pasado, pero no
para entrarle al presente. El costo de los energéticos va en aumento, explosión
en hospital de Cuajimalpa, fuga en el Altiplano con recaptura al siguiente año
tras una novela que ni ellos mismos se creyeron, visita del representante de
Roma, "again". Muerte de Luis González de Alba, autor de "Los
días y los años".
Es de esperarse que muchos eventos y personajes quedaran fuera del relato por falta de memoria y de investigación, qué le vamos hacer, además, tengo la sensación de que más que una remembranza, escribí una lista de personajes que ya murieron, la vida va, muchos llegan y otros tantos le llegan, tengo también la impresión de que con el correr de los años las cosas y los hechos van perdiendo su interés, o soy yo al que ya no le sorprenden, es oportuno cerrar. Miren, al principio les dije que bien hubiéramos podido empezar por el final, bueno, 2017 nos trae de nuevo un terremoto, mismo mes, mismo día, mucha destrucción y mucha hermandad. 2017 trae a mi hija y cierro este relato, como lo iniciamos lo terminamos, el resto de la historia ya la conocen, gana el populismo, se viene la pandemia, todo se repite y no viene al caso contarlo.
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