Prohibido Soñar


Prohibido Soñar


Hace una par de semanas que vengo soñando todo tipo de escenarios inverosímiles que vienen a retarme de noche y para acabarla de chingar, el insomnio se ha apoderado de los primeros minutos en que me dispongo a dormir y no duda en hablarme al oído, lo veo sentado del lado izquierdo de la cama desde el momento en que me propongo preparar la regadera para bañar a mis hijos, el muy cabrón me mira de reojo y me hace una mueca de quien espera una respuesta, pero evidentemente no la tengo, porque para empezar, no sé la pregunta, así que simplemente me limito a responder su saludo usando los dedos índice y medio sobre mi nariz, a lo que el muy pendejo sólo se ríe , hojea el libro que tengo en el buro lateral y me espera a que termine de ducharme, de vestirme y de arreglar mis cosas para el siguiente día.


Perdón, me disculpo por no haberles dicho mi nombre, aunque pensándolo bien, no se los voy a decir, no tiene caso, pues lo que aquí he venido a contarles no tiene nada que ver con mi apelativo o con mis generales, no tiene que ver con nada ni nadie, mucho menos con algún asunto relevante al conocimiento humano, justo como la mayoría de las circunstancias cotidianas, es irrelevante. También me disculpo por no hacer una introducción más acorde a lo que estoy tratando de explicar y por todas aquellas veces que me deje llevar por la rutina, por los días en que fui un miserable autómata, por los tiempos en que le di la espalda a la ideología y fui uno más. Finalmente por este párrafo sin contexto.


Les decía que he venido soñando toda clase de situaciones delirantes, por ejemplo, ayer tuve un sueño cuádruple, es decir, soñé cuatro momentos diferentes al mismo tiempo, y quiero aclarar que no, no soñé cuatro veces durante la noche, porque eso le pasa a cualquiera y no valdría la pena dedicarle tiempo a relatar tal simplicidad, sobre todo en estos días de sequia creativa en que las palabras no se me ocurren ni sentado en el escusado haciendo frente al estreñimiento que el granulado de boldo me ha dejado. 


Me explico entonces, la cuestión es que la noche de ayer, en que heroicamente logré vencer al insomnio con la ayuda de dos capsulas de melatonina de 3 mg, sucedió que me soñé soñando que estaba soñándome. Dejemos en paz a la gramática por esta vez. ¿Les ha ocurrido? si no es así, les deseo que les ocurra, porque ese viaje al fondo del subconsciente, tiene algo de macabro y adictivo a la vez, que de momento no les podría explicar francamente porque no sabría como hacerlo, lo mismo que si me pusieran a explicar derivadas o teología avanzada, hay temas en los que uno debe declararse incapaz y este es uno de ellos, simplemente sería imposible describir el mundo de los sueños de una manera concreta o veraz, quizás igual que la realidad o que la verdad a medias, los sueños son un territorio desconocido e inútil de explorar y por eso entendemos cada vez menos acerca de cualquier tema. 


Al grano y en tiempo presente, la primera visión de mí mismo es un agradable refugio con mi esposa, mis hijos y mis mascotas, una sensación placentera donde juego con ellos en el parque, donde nos reímos y donde todo es positivo, una atmosfera perfecta para detener el tiempo, para seguir aquí por siempre, sentado en el pasto leyendo al autor favorito, tomando su mano, escuchando la alegría de los niños y los ladridos de emoción, sintiéndose afortunado de haber coincidido con ella y donde por supuesto, nos rodea un ambiente totalmente descabellado, en el que juego la partida perfecta, escribo poesía de métrica impecable, me levanto  sin problema en mi decimo muscle up y en el fondo suena David Bowie con su "Starman", logrando en resumen, un momento de sosiego tan profundo que me lleva a soñar dentro de mi propio sueño, ahí, tirado en el pasto, recostado en sus piernas dejo caer el "Palinuro" a medio leer y despierto en otra realidad, pero sin olvidar que ya estaba soñando.


Antes de continuar me gustaría aclarar que no estoy consumiendo ninguna droga, psicotrópico, hierba o menjurje para alterar mi estado de conciencia, incluso he dejado de beber, por lo que de vicios podría decirse que sólo me queda hacer corajes a diestra y siniestra, la obsesión por la limpieza y la manía de empezar partidas bullet en el momento en que me venga la gana, por cierto, mi carácter explosivo en combinación con mi nombre, en algún momento remoto me valieron el apodo de un personaje de plaza Sésamo. Adivinen.


Para mi segundo sueño (aunque no estoy seguro de que le podamos llamar de esa forma, contradictoriamente lo haremos, porque debemos llevar un orden) me queda claro que no he despertado ni mucho menos, estoy perfectamente consiente de que me he quedado dormido en mi primer sueño... 

- Ya nos quedo claro, prosigue...- 

Entonces veo a un viejo amigo de la carrera que me pide ayuda para ir por los laboratorios, así que me apresuro a caminar por los pasillos del hospital, que de estar llenos de pacientes, se van quedando solos y oscuros a medida que los recorro, una sensación de miedo me invade y justo antes de entrar al laboratorio, una figura femenina vestida de blanco y arrastrando del cordón umbilical a un recién nacido, me hace señas para que me acerque,  cosa que por su puesto no hago y en cambio me dirijo al área administrativa del hospital, donde por alguna razón, canto en el sistema de voceo, la "Canción para mi Muerte" de Charly García, para luego preguntarme 

- ¿Qué demonios estoy haciendo en este lugar? - 

Pues me queda más que claro que la vida de estudiante terminó hace ya casi 12 años, luego mi campo visual se reduce a solamente ver mis zapatos blancos y aparezco recostado en uno de los dormitorios del hospital, no puedo ver mucho, en cambio escucho todo, hay demasiado ruido, pero me dobla el cansancio y me quedo dormido de nuevo...


Suena a que he perdido la razón,  y no lo dudo, como tampoco dudo que todo el mundo se volviera loco, porque no habría alguna razón para pensar en una inmunidad mental hacia el disparate que resulta estar vivo, y siendo un poco perspicaz, se podría pensar también que de alguna manera se ha normalizado la demencia, el desvarío y la desfachatez en forma pandémica y sin cura posible, vivimos en un lapsus en donde todos hemos perdido la razón, sin esperanza alguna de tratamiento o vacunación posible. No en vano Salvador Dalí dijo que su locura era sagrada, "No la toquen".


Mi aventura imaginaria me lleva a un tercer escenario, en esta ocasión estoy en la casa de mi infancia, mi hermana juega en la mitad de la sala, mi hermano esta en la computadora, mi madre decora una casa de porcelana, no veo a mi padre... yo camino hacia mi cuarto, saco un cigarro de mi mochila y subo las escaleras de la azotea, esta oscureciendo, es de tarde y me fumo mis recuerdos mirando al horizonte y recargado en la media barda que da a la calle, a mi izquierda se escucha el rugido de la ciudad, a mi derecha el futuro que me espera en el exilio, atrás de mí, el cerro del Chiquihuite titila nervioso, como un francotirador a punto de jalarle al gatillo del destino y la melancolía, esta empezando a llover, pero no me importa pues mi mente se ha perdido en la lejanía de una cuarta alucinación.


Ahora todo es bullicio, hay mucha gente en la casa de mis abuelos,  parece ser una fiesta, mi madre me pide que le ponga la camisa a mi padre, que tiembla de frio en el cuarto que da a las escaleras, en una silla veo a mi abuelo, me sonríe y me hace un ademan de despedida. De pronto estoy en la sala, lo veo frente a mí, pero no le puedo encontrar el rostro, ha dejado de tenerlo, entonces se lo digo;


- Tuviste tiempos mejores, pero hoy ya no eres tú, se inteligente. 


No obtengo respuesta, así que salgo a la calle y caigo en la cuenta de que todas las personas que vi ya están muertas, con excepción de mis padres. todo me resulta familiar, pues son las calles de mi infancia, llego a la parada del trasporte, todo se mueve extremadamente rápido para mis sentidos, reconozco fugazmente algunos momentos, llega la combi y le hago la parada, al chofer lo reconozco pero no recuerdo quien es, en su unidad suena "Space Oddity", estoy cansado, me pellizco para despertar, pero no estoy seguro de haberlo hecho, tengo miedo de seguir soñando, de que todo esto no sea más que la continuación interminable de una viaje a ningún lugar. No hay forma de saberlo, veremos a donde me lleva la ruta, por lo pronto me quedo dormido de nuevo;


..."Though I'm past one hundred thousand miles

I'm feeling very still

And I think my spaceship knows which way to go

Tell my wife I love her very much she knows

Ground Control to Major Tom

Your circuit's dead, there's something wrong

Can you hear me, Major Tom? "...


El sonido del despertador a las 5:30 de la mañana me trae de vuelta... ¿Verdad?

 

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